¿Cuál es la diferencia entre boleta y factura?

La facturación electrónica es un proceso clave para las empresas que desean llevar un control adecuado de sus transacciones y cumplir con las regulaciones tributarias. Es esencial comprender las diferencias entre dos tipos de documentos tributarios electrónicos ampliamente utilizados: la boleta electrónica y la factura electrónica.

Boleta Electrónica

La boleta electrónica es un comprobante de venta que cumple una función fundamental como soporte contable. A diferencia de la factura, no refleja el monto del Impuesto al Valor Agregado (IVA). En su lugar, muestra el pago final del producto o servicio adquirido, con el impuesto ya incluido en dicho monto. Este tipo de documento está dirigido principalmente a personas que no requieren el reembolso del crédito fiscal.

Una de las diferencias más notables es que la boleta electrónica no genera ningún tipo de crédito o débito fiscal. Mientras que las facturas se registran automáticamente en el Servicio de Impuestos Internos (SII), las boletas requieren que ingreses la información manualmente al momento de realizar la declaración del IVA, incluyendo la cantidad y el monto total de las ventas realizadas mediante este documento.

Boleta de Honorarios

Además de la boleta electrónica estándar, existe la modalidad de la «boleta de honorarios«, la cual es emitida por personas naturales que prestan servicios profesionales u oficios. En este caso, se aplica una retención del 12,25% (aumento a partir del año 2022) en concepto de impuestos, y esta retención debe ser declarada al informar el IVA.

Es importante destacar que estas retenciones se efectúan con el propósito de asegurar el pago de la obligación tributaria. En este escenario, la empresa que recibe la boleta de honorarios debe retener y declarar el impuesto de manera mensual, para que luego la persona que emitió la boleta pueda deducirlo en su Declaración de Renta correspondiente al año fiscal.

Principal diferencia

La principal diferencia entre la boleta y la factura electrónica radica en el receptor del documento tributario. Mientras que la boleta está diseñada para transacciones con consumidores finales que no requieren reembolso de crédito fiscal, la factura se utiliza en transacciones con otras empresas y contribuye directamente a los registros del SII.

Es esencial para las empresas entender estas diferencias y elegir el tipo de documento tributario adecuado según la naturaleza de sus ventas y su clientela. Además, es importante recordar que no todas las ventas se realizan al contado, y muchas veces, los clientes optan por solicitar créditos. En este contexto, es fundamental saber cómo gestionar eficazmente las cobranzas para mantener un flujo de efectivo saludable y garantizar el éxito financiero de la empresa.

Array